Convertirse en cliente, diseñar como Jon Yablonski

Experiencia de usuario en la web es diseñar sitios web acorde a las necesidades del público objetivo. Para que una página funcione no es suficiente con tener una buena interfaz. Lo verdaderamente importante resulta del estudio previo que se haga del usuario. Resulta vital cuestionarse ¿Quién es? ¿Cómo es? ¿Qué quiere? ¿Cómo lo quiere? y ¿Dónde lo quiere?. Y se acabará comprendiendo que es lo que realmente se le puede ofrecer, y resolver todas las necesidades que el usuario tiene cuando llega en el sitio web.

Tras lograr calcar la actitud del público objetivo, es el momento de (re)diseñar el sitio web. Jon Yablonski, a través de la web LAWS OF UX www.lawsofux.com, constata diecisiete directrices básicas que todo diseñador debería tener en cuenta para que la experiencia de un usuario sea la idónea en cualquier interfaz estándar de la web.

El tiempo del público objetivo es oro

Una de estas leyes, habla del tiempo de espera que tiene que soportar un usuario antes de poder llevar a cabo una primera interacción dentro de la página web. Igual de importante es lo que ve el público objetivo en el frontend, como la cantidad y peso de los archivos activos en el backoffice. Un tiempo de carga alto puede implicar dos consecuencias catastróficas. Una, que la página web baje posiciones en buscadores. Dos, que los usuarios abandonen el sitio para irse a otro de la competencia.

Relacionado con el tiempo de espera, Jon Yablonski habla de simplificar procesos y/o tareas al usuario. Evitar siempre hacer de la página web un laberinto y mostrarlo todo accesible, reconocible, y próximo. La ubicación de los botones teniendo en cuenta el sistema de lectura en Z, los breadcrumbs para los procesos de compra, y la representación de ciertas acciones a través de iconos ya familiares para el público objetivo, son algunas estrategias revalidadas en los mayores e-commerce del mundo.

No inventar, repetir y simplificar

La creatividad y la innovación no garantizan la distinción y el éxito. Ganarse la confianza de los clientes ha sido siempre una de las tareas más complicadas para las nuevas marcas en Internet. Los usuarios ya se han acostumbrado a unos parámetros de compra para cada tipo de servicio. Cuidado con cambiar la estructura en procesos de compra, páginas de producto o menús de navegación. Esto no consiste en enseñar al público objetivo, sino en adaptarse a su experiencia.

En la web no es necesario hacer pensar al usuario, hay que simplificar su experiencia. Dividir elementos para crear diferencias; conectar funciones para crear relaciones; y aislar objetos para distinguirlos visualmente. A los usuarios les cuesta recordar más de siete elementos clasificados a la vez. Seleccionar bien los componentes que formarán parte del menú de navegación y ordenarlos, teniendo en cuenta la idea de que los usuarios web tienden a fijar su mirada en el primer y último elemento de una lista.

Observar, analizar y actuar como el propio cliente. Después diseñar. Seguir los consejos de Jon Yablonski es la mejor manera para crear una página web funcional y práctica y así ofrecer una buena experiencia de usuario al público objetivo.

 

Abel González y Èlia Vives

Departamento de Marketing