La API, o Interfaz de Programación de Aplicaciones, es un sistema de comunicación que permite ejecutar funcionalidades de ciertos softwares, en otros sitios web externos. Una estructura en red que facilita el traspaso de información entre servidor y cliente, a través de una pasarela privada protegida por un sistema de autenticación de credenciales. Este método, desarrollado a partir de un estándar de codificación denominado JSON, es posible gracias a lenguajes como Javascript, PHP o React, entre otros.

En jerga marketiniana es lo que se denominaría, un integrador de aplicaciones. Una herramienta que a la práctica, permite al usuario interactuar con varios aplicativos distintos sin marcharse de una misma página web. Rutinas corrientes como comentar, compartir y programar publicaciones en redes sociales; son hoy por hoy funciones fácilmente ejecutables desde cualquier sitio web. Aunque no son las únicas. La navegación a partir de mapas de geolocalización, hacer la lista de la compra desde market places, o realizar compras a través de pasarelas de pagos online, son solo algunos ejemplos de las posibilidades que pueden llegar a ofrecer estas APIs.

Se trata en definitiva de enriquecer la experiencia de los usuarios desde el mismo sitio web. A mayor número de aplicaciones integradas, más posibilidades de interacción tendrá el usuario en esa página, con lo que ello conlleva a nivel de analítica web. A cualquier responsable se le haría la boca agua pensando en cuánto pueden llegar a aumentar los KPIs de su sitio, gracias a la programación de este tipo de sistema. El tiempo de permanencia de los usuarios, el número de páginas vistas, e incluso los porcentajes de retención de usuarios se verían claramente beneficiados.

Además de los beneficios intangibles relacionados con el comportamiento de los usuarios, las APIs también pueden influir sobre los beneficios tangibles o monetarios de un sitio web. La implementación de anuncios filtrados de acuerdo a los intereses de los usuarios, pueden programarse de igual forma a través de una API. Y es aquí dónde todo toma sentido, teniendo en cuenta que a mayores beneficios intangibles, más beneficios económicos o de ventas logrará obtener un sitio web.

 

Abel González y Jorge García

Departamento de Marketing y Departamento Técnico