La transición de una era “sólida” a una “líquida”, como explica el sociólogo Zygmun Bauman, implica un cambio en la sociedad donde los valores y las relaciones fluyen y se adaptan y por la que la ruptura con las instituciones ha ha conllevado que todo sea efímero y cambiante; las relaciones, el entorno y los valores.

Este nuevo esquema de valores se traduce en un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo (VUCA) que ha dado lugar a la invención de nuevas tecnologías disruptivas.

Nos encontramos en una era digital y tecnológica que también podemos calificar como líquida, donde la velocidad a la que aparecen nuevas tecnologías es abrumadora y el éxito de las empresas depende su versatilidad a estos nuevos modelos.

El cambio en la concepción de la felicidad ha dado lugar a una cultura de experiencias, donde los sentimientos y percepciones de las vivencias de los consumidores es lo que prevalece y, por tanto, lo que conforma las expectativas que tendrá el consumidor en su siguiente acto de consumo.

De este modo, cada experiencia destacada se convierte en el nuevo estándar, independientemente del sector al que nos dirijamos, pues las empresas compiten para fijar estos estándares, lo que representa un aumento de la amenaza de nuevos competidores en estos términos.

El uso de las nuevas tecnologías es lo que ha permitido esta intensificación de la competencia a nivel de experiencia entre las empresas. Si ahora el usuario puede ver un capítulo de Netflix de la forma, en el lugar y en el momento que quiera, no esperará lo mismo de la televisión digital?

El reto para las empresas consiste en ajustar su oferta a las experiencias que demandan sus clientes y que ofrecen sus competidores pues una experiencia de usuario puede representar el detonante de la decisión de compra y su lealtad a la marca.

La modernidad líquida hace imprescindible la adaptación a las nuevas pautas de consumo, donde lo indispensable ya no es crear productos que gusten sino experiencias que recuerden.

“Las modas nacen para pasarse de moda” Coco Chanel

 

Jael Escuin

Departamento de Marketing